En cuanto la vi me enamoré de ella. Estaba desvencijada, arrinconada en un hangar de Los Martínez, Murcia, pero era obvio que estaba pidiendo una oportunidad a gritos.
Yo tengo la licencia de ultraligeros (algún día seré piloto 😉 ) y soy miembro de la Asociación de Constructores Amateur de Aeronaves porque hace años que tengo intención de iniciarme en el mundo de la construcción amateur. Debido al poco tiempo que tengo disponible y a la distancia a la que tengo el espacio de trabajo más cercano, parecía buena idea empezar por retomar un proyecto ya iniciado por alguien o restaurar un avión.
Nada más ver el anuncio en PlanetCheck comencé a investigar sobre la historia de este avión, pronto comprendí que tenía un potencial enorme. El avión fue diseñado por Jean Délémontez, bajo las siguientes premisas: debía ser un avión fácil de construir, fácil de volar y muy ligero, capaz de tener buenas prestaciones con motores de poca potencia. Esto la convirtió en un avión utilizado durante muchos años como avión escuela en Francia.
Difícil encontrar uno que se ajustase tanto a mis intereses tanto como piloto como constructor amateur.
